Jump to content
Home > Recetas > Ensalada de arroz Basmati con vinagreta de cigalas y té cítrico
arrozcigalas.jpg

Ensalada de arroz Basmati con vinagreta de cigalas y té cítrico

Esta es una ensalada muy refrescante y diferente donde aprovechamos el sabor de la cigala al máximo. Por un lado utilizamos las cigalas en crudo, que dan un sabor ligeramente dulce al arroz y tienen una textura suave inigualable. Además la vinagreta tiene un sabor intensísimo a cigala porque el aceite va aromatizado con las carcasas y las cabezas –curiosamente el aroma y el color de las cigalas se disuelve mejor en aceite que en agua– es liposoluble. Y para potenciar aún más el sabor, enriquecemos la vinagreta con los hígados que la cigala –la parte rosácea de la cabeza. Y finalmente terminamos de aderezas con un té que tiene unas notas muy cítricas– lleva esencia de bergamota.

Además el arroz queda muy suelto por cómo se prepara: se saltea y luego se le somete a dos cocciones; primero se cuece a fuego fuerte hasta que se evapora casi toda su agua y luego se tapa la olla para que se termine de cocinar al vapor con el agua que queda.

  • Más de 120 minutos
  • Baja
  • Sirve: 4

Método

Ingredientes

Ingredientes

  • 20 cigalas medianas
  • Un diente de ajo
  • Una pieza de 1.5 cm de jengibre

Para la vinagreta

  • Medio puerro
  • 200 ml de agua
  • 400 ml de aceite de oliva de sabor suave
  • 5 cucharadas del aceite de cigalas (preparación anterior)
  • Sal al gusto
  • El zumo de media lima
  • Los higaditos de las cigalas
  • Unas gotas de Tabasco al gusto

Para la ensalada

  • 500 gr de arroz basmati Sundãri
  • Las cigalas crudas
  • Pimienta recién molida
  • Un puerro
  • Una bolsita de té Earl Grey

Método

  1. Pocha con un poco de aceite las verduras y retira de la cazuela.

  2. Pela las cigalas y reserva los cuerpos y su hígado, es la parte rosada que encontrarás en las cabezas de las cigalas – intenta no retirar toda la parte verdosa ya que amarga.

  3. Reserva cubierto de un poco de aceite de oliva.

  4. Saltea las cabezas, las pinzas y las carcasas de las cigalas en un poco de aceite hasta que queden bien doradas.

  5. Añade el agua y el aceite y cuece durante unos 40 minutos.

  6. Retira todos los sólidos y separa el aceite del caldo.

  7. Cuela el aceite con un filtro de café y reserva para luego añadirlo a la vinagreta.

  8. Mezcla todos medio puerro, 200 ml de agua, 400 ml de aceite de oliva suave, 5 cucharadas del aceite de cigalas que acabas de hacer, los higaditos de las cigalas, el zumo de media lima y unas gotas de tabasco y rectifica hasta que quede ligeramente picante, ácida, salada y con un sabor intenso a cigalas.

  9. Lava el arroz en varias aguas hasta que el deje de absorber almidón y no salga “lechosa”.

  10. Saltea el arroz con un poco de aceite. Cuando esté ligeramente transparente, cubre de agua hirviendo hasta un dedo de agua por encima del arroz. Cuece a fuego fuerte hasta que se deje de ver agua en la superficie (unos 5 minutos) y luego baja el fuego al mínimo y deja que se haga durante unos 7 minutos más.

  11. Retira del fuego y deja enfriar.

  12. Mezcla las piezas de cigalas crudas, con el arroz, la pimienta, el puerro cortado muy finito y de forma transversal y la vinagreta.

  13. Sirve la ensalada en cada plato y monta una cigala cruda encima del arroz. Sobre esta termina de decorar con un poco más de puerro y espolvorea el té por encima.